El
territorio paraguayo dentro del Gran Chaco Americano es impactante.
Paisaje agreste, flora y fauna silvestre, comunidades indígenas
y un crisol de razas, de emigrantes de origen alemán, suizos
y franceses, hacen que sea inolvidable el viaje.
Al
cruzar el río Paraguay, el paisaje de palmeras de karanday
y las aves de gan porte, osn el anuncio del pintoresco itinerario.
Los
menonitas, que llegaron al Chaco en la segunda década del
1900, han hecho aquí un vergel de desarrollo agropecuario
industrial. Los circuitos que se proponen en el Chaco van desde:
observación de fauna, recorridos por humedales y salares,
visitas a zonas históricas, rutas alimentarias y Parques
Nacionales. La cacería de palomas, permitida, es una atracción
más que amplía su preferencia al Chaco.